Un testimonio Personal:
     Estoy muy feliz de encontrarle y poder compartir con usted, lo que Cristo ha hecho conmigo.
     Antes de conocer a Cristo mi vida estaba vacía y no tenía propósito, temía a la muerte, no había esperanza y aunque era religioso, había un vacío que nada ni nadie podía llenar, yo quería encontrar ese algo que me faltaba, aunque en realidad no sabía que era.
    Hasta que un día alguien me habló del amor de Dios y me dijo lo importante que era recibir a Cristo como mi Salvador personal, me explicó que Cristo murió en la cruz para perdonar mis pecados y así yo pudiera disfrutar de la paz, el gozo, la alegría y la victoria que solo Cristo puede dar.
    Al principio esto me pareció imposible, no creía que fuera tan fácil recibir el perdón de mis pecados y ser feliz; pero por fé recibí a Cristo en mi corazón, le pedí que perdonara mis pecados y me diera la vida abundante que ofrece en la Biblia en Juan 10:10. Entendí su gran amor por mí narrado en Juan 3:16 que dice "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dió a su Hijo unigénito para que todo aquél que en él cree (usted y yo), no se pierda más tenga vida eterna."
    Gracias a Dios, desde el día que conocí a Cristo mi vida cambió. Soy una persona diferente, tengo la seguridad de mi salvación y además, gozo, paz, y la alegría que él me da.
    La Biblia no dice que no tendré más problemas, dificultades o luchas en la vida, lo que si me dice es que puedo contar con la presencia y la ayuda de Cristo todos los días (Mateo 28:20).
    Usted también puede tener esa nueva vida en Cristo, no importa si es rico o pobre, educado o ignorante, si es hombre o mujer, niño o anciano; debe saber que Dios le ama y Cristo puede darle esa nueva vida hoy mismo. El hizo la diferencia en mi vida y puede hacer la diferencia en su vida también.
         
    Le invito a contestar los siguientes cuestionarios. Agradezco estos momentos de su atención. Si le es posible comparta este testimonio con otras personas. ¡Dios le bendiga!

 EL PLAN DE DIOS PARA SU SALVACIÓN
 MI DECISIÓN PARA UNA NUEVA VIDA


Un pensamiento, por Gustavo Fernandez:

Ver para creer... 

                                                         

         En los momentos difíciles de mi vida, cuando mis fuerzas flaquean,  hay veces que hasta dudo por un momento de Tu presencia, y necesito ver para creer. Contemplo tu creación y es ahí donde te encuentro: Y veo Tu pureza en un manantial de agua cristalina; 

Encuentro Tu paz en una noche clara de luna junto al mar calmo; 

Veo Tu grandeza al pié de las grandes montañas o a la orilla del inmenso océano; 

        Conozco Tu alegría al amanecer un nuevo día, entre los árboles escuchando el canto de los pájaros; 

Y se de Tu fuerza en las tempestades del mar o en la furia de un tornado; 

y veo Tu fidelidad cuando un día sucede a otro día; 

        y si todo esto no me alcanza para creer sin ver, solo cierro los ojos y miro en mi interior, y puedo sentir, que Tu lates en mi corazón, y le das aire a mis pulmones, fuerzas a mis músculos y vida a mi alma;  entonces recuerdo que estoy echo por Ti, a Tu imagen y semejanza, y comienzo a verte en Tu creación, en cada rincón de la naturaleza esta Tu sello de perfección y hermosura.   SEÑOR, ya con todo eso me vasta para decirte que no necesito ver para afirmar que solo Tu eres mi DIOS y en Ti confío y pongo en tus manos mi vida, tan preciada para ti, porque se que Tu me cuidaras mas que yo a mi mismo.

Testimonios de nuestros miembros:


Testimonio de Adriana Promet:

           Después de pasar una infancia difícil llegue a los 15 años sin ganas de vivir, nada tenía sentido para mi. Un día salí a caminar con mi madre sin rumbo y al pasar por una iglesia cristiana nos detuvimos. Se escuchaba una canción que decía “cuando Cristo vino a mi corazón mi vida entera cambió, su paz y su amor alejaron de mi las dudas, las sombras y el temor”. 

           Yo quise inmediatamente eso para mí. Entramos y conocí un mundo diferente, encontré el propósito que Dios tiene para cada ser humano. 

           A los dos años de convertida escribí esta canción que quiero compartir con ustedes. Su nombre es Tal cual y es mi testimonio. Espero que les sea de bendición, ésta es la letra: 

 

Tal cual, quiero mostrarme 

para que me conozcas 

hoy yo quiero que sepas 

lo que hizo en mi vida Él. 

Yo antes no conocía el amor 

el mundo era egoísta y me falló 

la paz busqué sin poder hallarla 

sólo encontré desamor. 

Nada, yo era nada 

sólo un cuerpo que andaba 

estaba por estar 

estar no me importaba. 

Yo antes no tenía ni amistades 

pues ni siquiera me aguantaba yo 

no confiaba en los que me rodeaban 

no había amor a mi alrededor. 

Como una piedra estaba 

fría, fría 

Todo lo que me daban lo rechazaba 

Cuando supe que Él dio su vida por mi 

llanto broto de mí, comencé a sentir. 

Sentí correr la sangre por mis venas 

sentí estremecer todo mi ser 

suavemente desperté de aquel 

letargo, por esta esperanza, 

por mi fe. 

Hoy Jesucristo es el Señor de mi vida, 

todo lo que soy lo debo a Él. 

Sin Cristo volvería a ser la nada, 

no quiero ser lo de antes otra vez. 

Tal cual me mostré ante Él, 

y Él así me amó. 

Tu vida el quiere cambiar, 

Muéstrate ante Él, tal cual. 

Testimonio de Isabel:

           De niña mi comportamiento no era como los de la mayoría de los niños. Mis padres creían que era autista  porque andaba siempre sola y hablaba sólo con los pájaros y las flores. Observaba la belleza de la creación y me preguntaba: Si existe Dios, dónde está? 

           Me dirigía a Dios constantemente, sin saberlo oraba y le pedía al Señor una señal, no entendía porqué en los tiempos de antes se había revelado y conmigo no lo hacía. 

           Mi familia no me quería y decidieron mandarme una temporada a Sevilla. La familia con la que estaba era católica, me decían que le pidiera a la virgen y yo iba a Cristo. Me tropezaba con una imagen de escayola y unos ojos de cristal y me daba cuenta que salía aún peor. No recibía respuestas, sólo silencio. 

           Pasaba el tiempo y yo seguía alejándome de la multitud. Un día me fui a la cima de la torre (una vista maravillosa) y grite bien fuerte Dios, dónde estas tú? Llena de lágrimas clame hasta quedarme sin voz. Termine en el suelo. 

           A los pocos días (cerca de las pascuas) me llaman y me dicen que mi padre esta agonizando. Cuando le veo tenía un libro negro en la mano y me dijo “ésta es la verdad, te voy a hablar de Jesús”. Yo estaba asombrada, no entendía nada. 

           Por la noche hable con mi hermana y me dijo que todos se habían convertido a Cristo. Todo esto ocurrió en la época del franquismo lo que significaba que habían perdido todas las amistades, el trabajo. La gente los llamaba los protestantes. 

           Comencé a ir a la iglesia, una lechera donde se olía a vaca y estaba lleno de moscas. Nos reuníamos ahí a escondidas para no ser encarcelados. Al poco tiempo comprendí lo que Cristo había hecho por mí. Le acepté como mi salvador y me bauticé.         

           Desde entonces soy una persona diferente. Soy abierta a la gente y no pierdo oportunidad de testificar lo que Cristo ha hecho conmigo. Ahora él mora en mi corazón.

         Bautismo de Isabel 14/08/1955


Testimonio de Isabel:
    "Un día oí decir a alguien: ¨Uno tenía tantas cosas que no le quedaba lugar ni tiempo para ser alguien¨. La frase me impactó porque de ella se deriva esta negativa consecuencia: el ´tener´ puede ahogar el ´ser´.
    Existe un cierto nivel de ´tener´ que ayuda a ´ser´. Un nivel de vida digno es gratificante y favorece la realización del ser humano. Pero el desmesurado ´tener´ puede ir en detrimento del ´ser´. Si acaparamos incesantemente cosas y éstas empiezan a dominarnuestro corazón no nos queda ni lugar ni tiempo para ser alguien. Y el ´ser´ es mucho más importante que el ´tener´. El ´tener´ puede brindar placer momentáneo, pero sólo el ´ser´: felicidad duradera y plenitud. La verdadera felicidad humana la encuentra aquella persona que trabaja constantemente para ´ser´ más con los otros (solidaridad) y para los otros (fraternidad). La solidaridad y la fraternidad, efectivamente, son los dos campos donde más y mejor puede desarrollarse la persona humana.
    Si quieres ser "alguien" no te enrredes en el acaparar: cosas efímeras.


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