Acepte a Jesucristo como su Salvador . Una decisión que le cambiara la vida
¿Qué significa llegar a ser un Cristiano, un creyente, un seguidor de Cristo? Algunos piensan que uno puede ser un Cristiano e ir al cielo simplemente yendo a la iglesia de vez en cuando. Otros creen que significa ser una buena persona, un vecino que ayuda o un ciudadano honorable.
Cuando le preguntaron a Jesus “¿Cómo podemos conocer el camino?” el contesto: " Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6).
Cuando Ud. acepta a Jesús como Salvador y comienza una relación con Él, “nacemos de nuevo.” Jesús dijo mientras hablaba con uno de los líderes religiosos, “De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios” (Juan 3:3). Cuando usted ore sinceramente, pidiéndole a Jesucristo que lo perdone y lo limpie de sus pecados,
Usted nace de nuevo cuando sigue estos pasos simples:
· Reconoce su necesidad de Jesucristo como su Salvador pidiéndole que lo perdone de todos sus pecados.
· Se aparta del pecado y deja de vivir en rebelión contra Dios y Su palabra.
· Acepta el sacrificio de Cristo en la cruz como pago final y completo por su pecado.
· Invita a Jesucristo a que viva en su corazón como Señor y Salvador.
Cuando usted hace estas cosas, ¡Sucede un milagro! ¡Usted nace de nuevo! Jesucristo comienza a vivir dentro de usted. Usted queda libre de la pena abrumadora del pecado. Conforme usted obedece los mandamientos de Dios y aplica Sus principios para su diario vivir, la transformación continúa.
A medida que Ud. le permite tomar el control de su vida, y elige vivir diariamente conforme a Su palabra, usted llega a ser más y más como Él.¡Empiece a leer
Así como el alimento es vital para su cuerpo físico,
Además de revelar el deseo de Dios de perdonarlo, de ayudarle a vencer la tentación, y mostrarle cómo tener vida eterna,
Siga leyendo para entender estas simples reglas. Le explicaremos en forma grafica los pasos para obtener
El Plan de Salvación son los pasos bíblicos básicos que nos llevan a concretar y afirmar una relación personal con Dios a través de su Hijo Jesucristo.
Apreciado amigo, si hoy tomaste la decisión de seguir a Cristo, si te reconciliaste con El, si tienes dudas acerca de una decisión anterior o la necesidad de renovar tus votos, te animamos a que cualquiera sea su situación ante el Señor, revises en tu mente y corazón cada uno de estos simples pasos bíblicos y avances hacia una verdadera vida victoriosa en Cristo.
Paso # 1: Dios nos ama
Porque nos ama, desde el principio Dios preparó un lugar para el hombre y la mujer, el cielo.
Por ello, queremos simbolizar esta afirmación con el color DORADO, el color del cielo.
El mensaje del evangelio son las buenas noticias de que Dios se acercó a nosotros en su hijo Jesús, quien se hizo hombre para alcanzarnos. Por eso, la iniciativa es de DIOS, quien nos creó y nos ama hasta el punto de entregar a Su único Hijo para reconciliarnos con El (Romanos 5:10-11).
Leemos en
Esto es, que en Cristo, Dios estaba reconciliando al mundo consigo mismo, no tomándole en cuenta sus pecados y encargándonos a nosotros el mensaje de la reconciliación (2 Corintios 5:19).
En el Antiguo Testamento, el profeta Jeremías, 620 años antes de Cristo, escribió estas palabras de Dios a nosotros: Con amor eterno te he amado (Jeremías 31:3).
Y luego leemos lo siguiente en una carta que el apóstol San Juan le escribió a los primeros cristianos: En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y envió a su Hijo para que fuera ofrecido como sacrificio por el perdón de nuestros pecados (1 Juan 4:10).
Paso # 2: Todos somos pecadores
El color NEGRO simboliza la vida llena de pecado. Desde el principio de los tiempos, el ser humano utilizó la libertad con que Dios lo creó para apartarse de El y violar Sus leyes.
La palabra pecado tiene dos traducciones literales: una es errar al blanco y la otra es transgredir o traspasar una línea marcada o una cerca.
Dice
En el principio, el hombre y la mujer pecaron, traspasaron la línea marcada por Dios. Así, toda la humanidad está manchada por ese pecado original. Por eso, de forma natural, el ser humano se inclina a hacer lo malo.
Si tú te crees malo por las cosas que has hecho, déjanos decirte que aun eres peor de lo que crees. Y si tú te consideras bueno porque siempre has llevado una vida decente, déjanos decirte que a pesar de parecer bueno, eres malo. El apóstol San Pablo nos dice en Romanos 3:12:
Todos se han descarriado, a una se han corrompido. No hay nadie que haga lo bueno; ¡no hay uno solo!
Estos deseos naturales de hacer lo malo nos llevan a transgredir las líneas marcadas por Dios.
Luego, cuando el deseo ha concebido, engendra el pecado; y el pecado, una vez que ha sido consumado, da a luz la muerte (Santiago 1:14-1 5).
Paso # 3: Cristo murió por nosotros
Leemos en Romanos 5:8-9: Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros. Y ahora que hemos sido justificados por su sangre, ¡con cuánta más razón, por medio de él, seremos salvados del castigo de Dios!
El color ROJO significa
¿Por qué
Porque según la antigua ley, sólo un sacrificio que involucre la sangre, es decir, el concepto de la vida misma, es aceptable para ser perdonado.
Porque ya no es la sangre de un animal que los antiguos sacrificaban. Y porque ahora es la vida del Hijo de Dios, puesta en sacrificio, ya no es necesario repetirlo. Una sola vez Jesús murió por ti y ahora ese sacrificio (silo aceptas) es válido para que Dios te perdone.
La victoria no está sólo en su muerte por ti, sino en que luego, RESUCITÓ y hoy está vivo para seguir ayudándote a vivir de acuerdo a Sus reglas, que siempre son las mejores para nosotros, porque somos sus criaturas y nadie mejor que el fabricante para saber qué es lo mejor para lo que creó.
Dice
Paso # 4: Recibo a Cristo en mi corazón y acepto su sacrificio por mí
El color BLANCO representa el corazón limpio. Leemos en Salmo 51:7:
Lávame, y quedaré más blanco que la nieve.
Cuando una persona se arrepiente, cree y acepta el sacrificio de Jesús, Dios la perdona y la acepta como hijo. El apóstol San Juan escribe en Juan 1:12: Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios.
Aceptar a Cristo es aceptar en un acto de la voluntad la obra redentora de Jesús que nos une nuevamente con Dios y nos salva de las consecuencias del alejamiento.
Aceptar a Cristo es pedirle a Cristo Jesús, en un acto de fe, que entre a lo más profundo de nuestra vida y Su Espíritu renueve nuestro ser interior.
Aceptar a Cristo es algo personal, porque ninguna otra persona puede hacerlo por ti.
Aceptar a Cristo es arrepentirse, de vivir alejado de Dios y de sus consecuencias.
Aceptar a Cristo es algo único, porque, de acuerdo con la misma Palabra de Dios, aceptar a Cristo es encontrar el único camino para llegar a Dios mismo, a su perdón y a la vida abundante y eterna.
Yo soy el camino, la verdad y la vida —le contestó Jesús—. Nadie llega al Padre sino por mí (San Juan 14:6).
Paso # 5: Soy salvo y comienzo a crecer en mi nueva vida
El color VERDE simboliza que ahora que aceptaste a Cristo y su sacrificio por ti, eres salvo. Dios ya no te ve tal cual eres, sino que te ve perdonado a través del sacrificio de Jesús. Comienzas a crecer en una nueva vida con esperanza, con un motivo, con un norte al cual dirigirte.
Paso # 6: Me aparté del camino del Señor y quiero regresar
Cualquiera que sea el motivo, luego de ser parte de la familia de Dios al haber aceptado a Cristo en tu corazón, te alejaste de Sus enseñanzas, El te está llamando para que regreses a casa, al lugar de donde nunca debieres haber salido y hoy te extiende nuevamente Su mano.
Así que ahora mismo confiésale al Señor tus pecados, pídele perdón con arrepentimiento, que significa el firme deseo de no volver a cometer los mismos errores que te llevaron a la situación actual y reintégrate a la iglesia a disfrutar de formar parte de la familia de Dios.
Si al llegar a este lugar, Ud. experimenta una necesidad de comenzar una nueva relación personal con Jesús, repita en voz alta la siguiente oración de arrepentimiento.
ORACIÓN DE ARREPENTIMIENTO
Padre celestial, reconozco que soy pecador(a). Me arrepiento de mis pecados. Creo que Jesucristo murió por mis pecados, que resucitó de la tumba y que vive para siempre. Le abro la puerta de mi corazón y de mi vida, y recibo al Señor Jesús como mi Salvador. Deseo que El sea el Señor de mi vida. Gracias por salvarme. En el nombre de Jesús, amén.
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